Muchos autónomos pagan más impuestos de los que les tocan simplemente porque no guardan o no se atreven a deducir gastos que son perfectamente legales.
1. Suministros de la actividad
Si trabajas desde casa, una parte de la luz, el agua e internet es deducible en proporción a los metros afectos a la actividad.
2. Cuota de autónomos
La cuota mensual de la Seguridad Social es un gasto deducible íntegro.
3. Formación relacionada
Cursos, libros y suscripciones que mejoran tu actividad cuentan como gasto.
4. Dietas y desplazamientos
Con sus límites y requisitos, las comidas de trabajo y los desplazamientos profesionales se pueden deducir.
5. Software y herramientas
Las licencias y suscripciones que usas para trabajar son gasto del negocio.
¿Tienes dudas sobre qué puedes deducir en tu caso? Pide tu diagnóstico gratuito.